Terapia con fagos: una alternativa frente a la resistencia a antibióticos

No hay mayor amenaza, la resistencia a los antibióticos es el mayor peligro para la salud pública a nivel mundial. Cada vez más infecciones, que antes se trataban con facilidad, son ahora difíciles o imposibles de curar, elevando la mortalidad y los costes sanitarios (Gordillo Altamirano & Barr, 2019).
Para ponerse en perspectiva, el principal catalizador para el resurgimiento de bacterias plurirresistentes es el uso excesivo e inapropiado de los antibióticos. La resistencia a los antibióticos es la respuesta natural de estas bacterias ante una amenaza. Cuando utilizamos estos fármacos de forma indiscriminada (ya sea por no terminar un tratamiento, por automedicación, o por su uso masivo en la ganadería y la agricultura), estamos aplicando una presión selectiva brutal (Gordillo Altamirano & Barr, 2019).
Este uso indebido ha provocado que un número creciente de infecciones sean ahora catalogadas como intratables, empujando a la humanidad hacia una era post-antibiótica (Gordillo Altamirano & Barr, 2019). Esta crisis se agrava por el fenómeno del dry pipeline (la "tubería seca"), la escasez de nuevos antibióticos en desarrollo, haciendo que los tratamientos actuales vayan perdiendo efectividad (Gordillo Altamirano & Barr, 2019).
Ante esta amenaza global, la terapia con fagos emerge como una terapia muy poderosa (Gordillo Altamirano & Barr, 2019).
La principal ventaja de los fagos es su toxicidad selectiva: son virus naturales que infectan y destruyen específicamente a las bacterias (Chan et al., 2013; Gordillo Altamirano & Barr, 2019). Atacan a los patógenos sin causar daños significativos a la microbiota beneficiosa que es crucial para nuestra salud (Chan et al., 2013; Gordillo Altamirano & Barr, 2019). En contraste, los antibióticos suelen ser un "bombardeo" indiscriminado que afecta a todo el ecosistema bacteriano.
El futuro de la lucha contra las infecciones ya no reside solo en los laboratorios de química, sino en el reino microscópico de los virus. La terapia con fagos no es una panacea que reemplace por completo a los antibióticos, sino una estrategia de precisión que trabaja con la naturaleza, no contra ella (Gordillo Altamirano & Barr, 2019). Al aprovechar la toxicidad selectiva de los bacteriófagos y su capacidad para coevolucionar con los patógenos, la humanidad está redescubriendo un arma biológica esencial. Los fagos ofrecen una vía poderosa para detener el inexorable avance de la resistencia bacteriana, asegurando que, incluso en la temida era post-antibiótica, la medicina moderna conserve la capacidad de curar infecciones que hoy consideramos intratables.
Bibliografía
- Chan, B. K., Abedon, S. T., & Loc-Carrillo, C. (2013). Phage cocktails and the future of phage therapy. Future Microbiology, 8(6), 769–783. https://doi.org/10.2217/fmb.13.47
- Gordillo Altamirano, F. L., & Barr, J. J. (2019). Phage therapy in the postantibiotic era. Clinical Microbiology Reviews, 32(2), Article e00066-18. https://doi.org/10.1128/CMR.00066-18